3.5. Efectos económicos del fenómeno
El Niño
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PROYECCIONES 1997: El Niño induce cambios en la composición sectorial del crecimiento.
Avanzado el tercer trimestre del año, las proyecciones de crecimiento del producto global de la economía para 1997 mantienen un orden de magnitud entre el 5% y 6%. Sin embargo, en los últimos meses el fenómeno El Niño ha dejado sentir sus efectos modificando la composición sectorial de este crecimiento:
- el sector pesca está sufriendo una apreciable contracción a raíz de menores volúmenes de captura para uso industrial. La presencia de aguas cálidas y la profundización y desplazamiento de los cardúmenes de anchoveta (la principal especie de captura) explican este resultado. A ello debe agregarse la veda impuesta por el gobierno para proteger la especie. La reducción de casi un 20% en el desembarque industrial no ha podido ser compensada por la presencia de nuevas especies atraídas por las aguas cálidas de El Niño, pues la industria pesquera nacional no se encuentra suficientemente equipada para su aprovechamiento. Al término de 1997 se proyecta una caída entre 12% y 14% en el producto sectorial.
- la construcción, en cambio, registra en los meses recientes un impulso adicional al crecimiento que venía mostrando desde inicios del año. Ello se debe principalmente a la decisión gubernamental de acelerar la ejecución de diversos programas de inversión pública. La puesta en emergencia de la mitad de los departamentos del país por la presencia de El Niño ha significado apresurar acciones de prevención relacionadas con construcción de defensas y mantenimiento de infraestructura. En este cuadro la construcción proyecta para 1997 un crecimiento extraordinario cercano al 14%, con efectos multiplicadores en algunas ramas manufactureras y en la actividad comercial.
- sobre la industria manufacturera recaen efectos contrapuestos inducidos por la presencia de El Niño. Por un lado, reciben un impacto negativo las ramas vinculadas al procesamiento primario como harina de pescado (en julio se contrajo en más de 17%) y alimentos de origen agrícola. También las ramas de textiles y confecciones, por una menor demanda de prendas de invierno. Por otro lado, se benefician las ramas abastecedoras de la industria de la construcción (cemento, productos minerales no metálicos, plásticos). Dado este efecto compensador, se proyecta para 1997 un crecimiento de 4.5% en el total del sector manufacturero.
Para el conjunto de la economía nacional, la combinación de las tendencias sectoriales anotadas significará en 1997 el efecto global de un menor crecimiento del orden de 0.3%.
De este modo, la proyección ajustada por sectores es como sigue:
| Agropecuario | 4.5 |
| Pesca | -12.0 |
| Minería Metálica | 6.0 |
| Hidrocarburos | 2.5 |
| Manufactura | 4.5 |
| Construcción | 14.0 |
| Electric. y agua | 3.5 |
| Comercio | 5.5 |
| Otros Servicios | 5.0 |
| PBI Global | 5.3 |
Un escenario probable para 1998.
Resulta difícil realizar un pronóstico sobre los efectos de El Niño sobre la economía peruana durante 1998, mientras no se conozca con mayor probabilidad la magnitud que podría adquirir este fenómeno durante los próximos meses, y su prolongación en el tiempo. ¿Se acentuará la intensidad mostrada hasta ahora o tenderá a moderar sus manifestaciones?Junto a este margen de incertidumbre climática, hay que agregar que la propia dinámica económica ofrece dificultades para la previsión, por lo aleatorio del comportamiento y reacciones de los agentes económicos (principalmente los inversionistas), y la evolución del entorno internacional (particularmente los precios de los productos de exportación peruanos).
En estas condiciones, se dificulta distinguir qué proporción del desempeño futuro de la economía nacional debería atribuirse a la influencia de El Niño, y qué a la presencia de otros factores. Aún así, cabe proyectar un escenario probable para 1998 asumiendo algunos supuestos respecto a la evolución y magnitud del fenómeno El Niño en el Perú.
El caracter atípico del actual Niño, señalado por los especialistas, se relaciona con su inicio posterior al verano de 1997. Ello ha permitido que el fenómeno se desarrolle y alcance su fase madura en estos meses (con anomalías entre 4 y 6º), antes de que se presente la siguiente temporada de lluvias.
El desfase señalado entre la madurez de El Niño y el período normalmente lluvioso en el Perú (primer trimestre del año) significaría, en consecuencia, precipitaciones intensas sobre todo en la costa norte peruana; pero de ningún modo con los efectos catastróficos sobre cultivos e infraestructura urbana que alcanzaron durante el Niño de 1983.
En suma, resulta razonable suponer hacia 1998 un Niño de magnitud inferior al de 1983, pero similar o mayor que el de 1972, por la energía acumulada durante este período. Este parece ser el escenario de mayor probabilidad, donde el Niño empezaría gradualmente a perder intensidad al iniciarse 1998. (Aunque definitivamente no puede descartarse un escenario más severo donde las actuales anomalías se mantengan e incluso se intensifiquen en los primeros meses del año próximo).
Con estos supuestos puede estimarse aproximadamente el impacto de El Niño sobre la economía peruana en 1998.
- En la agricultura, la presencia de un Niño fuerte afectará las decisiones de siembra y los rendimientos de la campaña 1997-1998. En la costa se dejará sentir el efecto combinado de altas temperaturas con inicial escasez de agua (situación existente desde mediados de 1997), seguidas de intensas precipitaciones en el primer trimestre de 1998. Se acentuarán los efectos perniciosos sobre tubérculos, algodón, maíz y frutales. En la sierra se agravará la irregularidad del régimen pluvial (no existe correlación demostrada entre El Niño y la ocurrencia de sequías en los Andes) probablemente acompañada de nuevas e intensas heladas y "friajes". Este cuadro permite aproximar un reducido crecimiento sectorial del orden del 2% para 1998.
- En la pesca se concentrarán los principales impactos económicos de El Niño. A las dificultades para recomponer en niveles adecuados la biomasa de anchoveta, se sumarán los problemas en otras especies como sardina y merluza. Una menor captura del orden del 50 a 60% en estas especies significa una caída de 35 a 40% en el producto del sector pesca en 1998, afectándose tanto el de consumo humano indirecto, como el destinado a fresco y congelados.
- En la manufactura se intensificaría el efecto negativo sobre las actividades que procesan recursos primarios (harina y aceite de pescado y agroindustria alimentaria). Eventualmente podrían afectarse también las ramas de refinación de petróleo y metálica básica, si la intensidad de los desórdenes climáticos interrumpen la operación de pozos, oleoducto, minas y red vial en el país. El mayor o menor efecto sobre los rubros de textiles y confecciones dependería de si El Niño se retira al cabo del primer trimestre o si mantiene su presencia más allá de la próxima temporada de invierno.
- En este escenario de efectos extendidos a casi todas las actividades económicas, el impulso del sector construcción a partir de la inversión pública en obras de mantenimiento y rehabilitación, resultaría atenuado por una cierta contracción de la actividad privada originada en las alteraciones del clima y dificultades del abastecimiento de materiales.
Dado este conjunto de factores, el impacto agregado sobre la economía representaría una pérdida en el producto global de dos puntos y medio porcentuales. Es decir, de una tasa inicialmente prevista de 6% para 1998 (estimaciones del Banco Central), el crecimiento en el PBI se reduciría a una tasa de 3.5%. Para un producto total del orden de los 60,000 millones de dólares, esta contracción representa una pérdida de 1,500 millones de dólares.
La composición sectorial aproximada del crecimiento previsto para 1998 es la siguiente:
| Agropecuario | 2.0 |
Pesca | -25.0 |
| Minería Metálica | 4.5 |
| Hidrocarburos | 1.5 |
| Manufactura | 4.0 |
| Construcción | 8.0 |
| Electric. y agua | 2.5 |
| Comercio | 3.5 |
| Otros Servicios | 4.0 |
| PBI Global | 3.5 |
Efectos económicos del fenómeno El Niño
En condiciones climáticas normales, es decir,
sin tomar en cuenta las perturbaciones asociadas al fenómeno
de "El Niño", el producto global de la economía
peruana (PBI) proyecta un crecimiento del orden del 5.5 a 6% para
este año de 1997.
Los órdenes de magnitud del crecimiento por
sectores previsto para este año son como sigue:
| Sectores | ||
| Agricultura | 6.5 | 13.1 |
| Pesca | 5.5 | 1.3 |
| Minería Metálica | 4.0 | 4.4 |
| Hidrocarburos | 2.5 | 4.0 |
| Manufactura | 7.0 | 22.3 |
| Construcción | 8.5 | 8.5 |
| Electric. y agua | 3.5 | 1.7 |
| Comercio | 5.0 | 14.5 |
| Otros servicios | 4.5 | 30.2 |
| PBI global | 5.6 | 100.0 |
Dado este escenario de partida (construido en base
a las proyecciones de distintos analistas y respecto de las consecuencias
probables del fenómeno "El Niño" sobre
el aparato productivo, habría que distinguir:
- El impacto directo que recae principalmente sobre
los sectores agricultura y pesca, cuyas condiciones productivas
(rendimientos de cultivos y crianzas, disponibilidad de biomasa
marina) dependen directamente del estado y tendencias del clima;
- el impacto proveniente de cambios en la demanda
asociados a las alteraciones climáticas. Es el caso de
las ramas manufactureras de textiles y confecciones, cuyas líneas
de invierno no encuentran salida.
- El impacto indirecto, proveniente básicamente
de las perturbaciones en las distintas actividades económicas,
derivadas de los daños en la infraestructura, interrupción
de los servicios, parálisis del abastecimiento, etc.
Los dos primeros tipos de impacto ya se vienen produciendo
y es posible realizar una estimación aproximada de sus
órdenes de magnitud. Respecto del tercero, es obvio que
sólo podría estimarse, en el caso de que "El
Niño" se agravase, provocando lluvias, inundaciones,
avenidas y huaycos que afecten la infraestructura vial, energética,
agrícola y urbana sobre todo en la costa norte del país.
La pesca: primera víctima de "El Niño".
Considerando las inversiones realizadas y las proyecciones
de precios internacionales en el principal producto de exportación
del sector (harina de pescado), cabía esperar que la actividad
pesquera muestre durante 1997 un desempeño medianamente
expansivo, creciendo alrededor de un 5.5%, algo mayor que la observada
en 1996 (5.1%). La incidencia del fenómeno de "El
Niño" al desplazar a las especies pelágicas
(anchoveta y sardina) hacia aguas más profundas o hacia
el sur del Perú y norte de Chile, ha significado reducir
significativamente los recursos disponibles para la captura y
procesamiento de harina y aceite de pescado, los más importantes
rubros pesqueros del país. Si a ello se agrega la veda
decretada por el gobierno en todo el litoral nacional, el impacto
negativo sobre la pesca será extraordinario en el país.
Para una aproximación cuantitativa de este
impacto hay que tener en cuenta que la extracción pesquera
para consumo industrial constituye más del 90% de la extracción
total, y que la especie anchoveta, representa ella sóla
más de las tres cuartas partes de la actividad extractiva
nacional.
| Total de extracción pesquera | 100.0 |
| Consumo Industrial | 91.9 |
| - Anchoveta | 77.6 |
| Consumo Humano | 7.5 |
| Pesca Continental | 0.6 |
Esto implica que si la captura de anchoveta se reduce
a la mitad con respecto al volumen capturado el año anterior
(50% de caída), todo el PBI pesquero de este año
caería en aproximadamente 30%, tasa negativa similar a
la registrada en 1983, año del más fuerte Niño
de este siglo) ; con lo cual el crecimiento del PBI nacional de
5.6% previsto para 1997, se reduciría a 5.2%. En otros
términos, el colapso de la pesca industrial le costaría
al país casi medio punto de crecimiento, esto es unos 180
millones de dólares (*) Es de anotar que desde 1983, en
que el sector Pesca representaba un 0.5% del PBI nacional, esta
participación se ha incrementado hasta alcanzar actualmente
un 1.3%. Lo que equivale a decir que el impacto negativo de "El
Niño" sobre la actividad pesquera en el Perú
es ahora proporcionalmente mayor
(*) Corresponde a un PBI global estimado de unos
45,000 millones de dólares para el año de 1996,
calculado con un tipo de cambio de paridad.
- 1 millón 330 mil personas afectadas.
De este total: (*) Datos considerados en el diagnóstico del Programa Integral de Rehabilitación y Reconstrucción de las zonas afectadas, elaborado por el Instituto Nacional de Planificación, 1985. |
Impacto productivo
Por el lado de la producción, el conjunto de la economía
nacional sufrió un severo retroceso: El producto bruto
interno (PBI) global cayó en 13% en el año 1983,
lo que representa una pérdida global del orden de los 3,200
millones de dólares a precios de 1983. A precios actuales
estas cifras más que se duplican.
| PBI. TOTAL NACIONAL | -12.6 |
| Agropecuario | -9.6 |
| - Agrícola | -12.3 |
| - Pecuario | 1.7 |
| Pesca | -29.7 |
| Minería | -9.8 |
| Manufactura | -18.1 |
| Electric. y agua | -16.0 |
| Construcción | -20.8 |
| Vivienda | 1.1 |
| Produc. Serv. Gubern | 6.7 |
| Otros | -11.1 |
Este impacto productivo puede atribuirse básicamente al fenómeno El Niño, por haber ocurrido en un período en el que la economía peruana se encontraba desempeñándose con relativa normalidad. No existía en ese momento ningún otro factor de grave distorsión de la producción nacional y el PBI venía creciendo a tasas aceptables desde 1980.
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Agro: el más afectado
El bache productivo generado por El Niño en 1983 se expresó con especial intensidad en la agricultura. La combinación de inundaciones en el norte y sequía en el sur redujo el PBI agropecuario en 9.6%. Se afectaron más de 120 mil hectáreas de cultivos, perdiéndose unos 230 millones de dólares. Tres cuartas partes de este monto corresponden a las pérdidas por sequía. La infraestructura agropecuaria sufrió daños por 65 millones de dólares en obras de captación de agua y sistemas de riego.
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Algunos cultivos resultaron especialmente afectados. Es el caso del algodón en la costa, cuyo volumen de producción se redujo en -58.5%, sobre todo en Piura (casi en 100%) y Lambayeque (82.8%).
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La producción de papa cayó en - 23.5%, principalmente en Puno (-85%), afectándose también en la costa y sierra central.
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En los espacios afectados por sequía, las pérdidas de la ganadería ascendieron a 2 millones 600 mil cabezas de ganado.
Los otros sectores productivos y de infraestructura
Pesca: La menor captura resultante por la migración o profundización de especies de aguas frías (anchoveta principalmente) significó una caída de 29.7 % en el PBI. Ello equivale a una pérdidas del orden de 39 millones de dólares. Los daños en infraestructura pesquera ascendieron a 10 millones de dólares.
Industria: Sufrió la más intensa contracción
productiva (-18.1% en el PBI industrial) y casi 5 millones de
dólares de pérdidas en infraestructura.
El impacto recibido por el sector fue en su mayor parte indirecto,
originado en la depresión de las otras actividades y en
los daños a infraestructura (vialidad y energía).
Energía: Las pérdidas sectoriales alcanzaron los 185 millones de dólares, principalmente por la destrucción de tramos del oleoducto y su consiguiente paralización.
Transportes: Fue uno de los sectores más golpeados por los desbordes e inundaciones. Los daños incluyen 2,600 km. de carreteras, 47 puentes, y 4 aeropuertos, con un monto aproximado de 200 millones de dólares en perdidas.
Electricidad: El costo de rehabilitación de plantas y líneas de transmisión se estimó en 133 millones de dólares.
Vivienda: Se contabilizaron 11 mil casas afectadas o destruidas, más 45 sistemas de agua potable y desague destruidos. Ello totaliza unos 50 millones de dólares en pérdidas.
Educación: 875 centros educativos afectados por un valor de 6 millones de dólares.
A pesar de todo: el lado bueno de El Niño
Del mismo modo en que la agricultura y pesca resultan los más afectados por "El Niño", son también estos sectores en donde se manifiestan los procesos beneficiosos vinculados al fenómeno.
En la agricultura de la costa norte se produce una fertilización de los desiertos, crecimiento de pastos y bosques como los de algarrobos. Se crean así condiciones para un potencial aprovechamiento ganadero.
En la pesca se favorecen las especies pelágicas (sardina, jurel y caballa), langostinos y conchas de abanico. Se activa un proceso de fertilización del mar que en el largo plazo redundará en un mayor disponibilidad de recursos hidrobiológicos.
Impactos regionales.
El Niño de 1983 devastó principalmente dos departamentos: Piura en el norte por las inundaciones; y Puno en el sur por la sequía.
PIURA:
* La intensidad de las precipitaciones pluviales fue extraordinaria. Normalmente llueve 200 mm. anuales. Pero el año 1983 se tuvo 153mm en un sólo día; y en todo el año se alcanzaron 3600 mm. En Chulucanas las lluvias totalizaron 4200 mm.
* La superficie de cultivos dañados llegó a las 84 mil hectáreas.
El canal principal de derivación del Chira al río Piura se destruyó en 30%, y el canal principal del bajo Piura desapareció bajo un aforo de 3 mil m3 por segundo. El río Chira de un caudal de 4,000 millones de m3 anuales, se incrementó a 17 mil 500 millones de m3. El Piura de 1000 millones a 4000 millones. Sin embargo, la represa de Poechos resistió el temporal.
El costo de rehabilitación del departamento se estimó en alrededor de 150 millones de dólares, lo que representa un % 15% del PBI departamental.
PUNO.
Sufrió la sequía más grande de los últimos 50 años. La escasez de lluvias en los meses críticos de diciembrea febrero puede observarse en el cuadro que sigue:,
Meses: | Promedio años
| 1983 |
Diciembre | 103mm | 24mm |
Diciembre | 103mm | 20mm |
Febrero | 140mm | 70mm |
Se provocó inmensos daños a la producción de tubérculos, cereales andinos y ganadería. Esta última actividad observó una reducción de casi el 50% de las pasturas naturales.
Las pérdidas agrícolas en papa alcanzaron a un 93%, en quinua y cebada a un 80%. En total los cultivos perdidos representaron entre un 65 y 70% del total de siembras, lo que equivale a unos 60 millones de dólares.
En la Ganadería las pérdidas en vacunos fueron de un 20% en ganado de carne, y un 85% en ganado de leche. En ovinos, un 20% de pérdidas en carne, y 10% en lana. En alpacas, las pérdidas por mortalidad alcanzaron un 20% Esto totaliza alrededor de 25 millones de dólares de menor producción ganadera.
Las pérdidas globales en el departamento (casi 85 millones de dólares) representan casi la cuarta parte del PBI departamental, afectándose al 95% de la población.