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La Revista Agraria Nº 42 - Lima-Perú, enero 2003 Artículos:
Este año puede ser una oportunidad para acelerar la aplicación de los principios de la gestión integral de los recursos hídricos a nivel mundial. ¿Cómo se enfrenta en nuestro país la problemática del agua? El agua es un recurso finito; en principio siempre existe la misma cantidad de agua en el mundo, sin embargo, su disponibilidad es cada vez más problemática, pues la población mundial aumenta constantemente, y ciertos usos o actividades del ser humano causan la contaminación del agua y la inutilizan. El consumo humano del agua sigue aumentando a tal ritmo que algunos expertos afirman que dentro de 25 años, el ser humano consumirá el 90% del agua potable. Esta situación se hará insostenible para el resto de los seres vivos. De todas las actividades del ser humano, la agrícola es la que consume más agua. Cerca del 70% del agua consumida por el ser humano en el mundo se emplea en el riego y en la actividad pecuaria. Este porcentaje, sin embargo, aumenta en los países subdesarrollados, donde la industria y el correspondiente consumo de agua son reducidos, y en donde los sistemas de riego son altamente ineficientes en el uso del agua. Malas prácticas de riego y de drenaje causan pérdidas de tierras por inundación y salinización. Aproximadamente el 10% de las tierras disponibles en el mundo para la agricultura se encuentran perdidas y otro 20% presenta problemas relacionados con estas malas prácticas. Adicionalmente, la agricultura es la principal responsable del progresivo desecamiento de las fuentes de agua subterránea. Por último, el 70% del agua contaminada en el mundo lo está como consecuencia de malas prácticas agrícolas. Se ha calculado que el potencial de agua dulce superficial en el país es de algo más de 2,000 billones de metros cúbicos. Este potencial, sin embargo, disminuye año a año como consecuencia del proceso de deshielo de la Cordillera de los Andes iniciado hace 150 años, y que se ha acelerado dramáticamente en las últimas tres décadas. Hay que tomar en cuenta que el 95% de la población peruana se abastece del agua que fluye desde las cumbres andinas. El proceso se agrava por un mal manejo de las cuencas hidrográficas, que por acción del ser humano han perdido la vegetación natural disminuyendo su capacidad de retención de agua. Los problemas de contaminación del agua en el Perú, a diferencia de lo que ocurre en la mayor parte del mundo, no están relacionados con el uso agrícola del recurso hídrico, sino más bien con el uso minero, industrial y urbano del agua. Estos son los usos más contaminantes del agua. En el Perú, 16 de los 53 ríos de la costa se encuentran contaminados por los relaves mineros y los vertederos poblacionales, y varios de los principales ríos de la sierra corren igual suerte. La agricultura es la principal actividad consumidora de agua dulce en
nuestro país. El 92% del agua dulce disponible en el Perú es consumida por la agricultura y la ganadería. Parte significativa de este consumo, sin embargo, es por uso ineficiente del agua. Los principales problemas del uso agrícola del agua en el Perú están relacionados con malas prácticas de riego: inadecuadas o inexistentes estructuras de drenaje en los sistemas de riego, a las que se suma la sobreutilización del agua que causa el empantanamiento y la salinización de los suelos en la costa. En la sierra, la existencia de estructuras de riego rústicas o inadecuadamente mantenidas causa el colapso parcial o total de los sistemas de riego y acrecientan la erosión de las laderas. Es claro que la situación de los recursos hídricos en el Perú es bastante crítica, no sólo por los altos niveles de contaminación, sino también por el uso ineficiente que se hace del agua. Ante esta situación, ¿cómo es que debemos abordar el problema del agua?
En las décadas siguientes, el manejo integrado de cuencas hidrográficas tomará mayor ímpetu, y en el Perú, los órganos competentes del Estado y los grupos interesados de la sociedad deberán ponerse de acuerdo para implementar dicho principio.
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