Rechaza que al amparo de la futura ley de promoción de la
biotecnología moderna se quiera legalizar el cultivo de transgénicos en
nuestro país. Con esta ley se da puerta libre para que a partir de nuestros recursos
genéticos y de megadiversidad, se logren nuevas variedades transgénicas
patentables.
Con el uso
de químicos, herbicidas y pesticidas, las semillas transgénicas
eliminarían nuestras especies autóctonas en menos de 20 años, teniendo
en cuenta que la contaminación genética es irreversible.
Somos objetivo de
las transnacionales de la biotecnología porque no somos un país
cualquiera; somos megadiversos y esta calificación nos hace apetecibles
para obtener patentes a partir de nuestras semillas endémicas.
Con los
transgénicos tenemos mucho que perder y poco que ganar: se generaría
una erosión a nuestros recursos genéticos por uniformizar genéticamente
nuestra agricultura, destruir nuestras plantas autóctonas y con ello
nuestras ventajas competitivas, y por crear riesgos a la seguridad
alimentaria del país al pasar a depender de semillas patentadas.
Fuentes :
El Comercio
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