Algodón

  • comenta que la crisis que vive la producción de algodón nacional merece solucionarse; no porque se trate de un cultivo tradicional –que por décadas lideró las exportaciones– sino porque constituye el insumo fundamental de la confección de prendas de vestir, rubro que encabeza las exportaciones no tradicionales y que se ha ubicado en un nicho internacional altamente competitivo.
  • Lo que se necesita es una estrategia coherente, integral y orientada a modernizar la actividad algodonera, que todavía sufre muchos rezagos de la reforma agraria de 1969.
  • En la década de 1980, con el quiebre de este proceso –que fue mal concebido y peor aplicado– las cooperativas comenzaron a dividirse en parcelas. Hoy, el algodón se cultiva en pequeñas extensiones, lo cual impide aprovechar las economías de escala.
  • Además, las inversiones en tecnificación e investigación desaparecieron y en la actualidad, prácticas básicas como asociatividad, cadenas productivas, negociación con proveedores y compradores, procesamiento, acopio y un largo etcétera, no son aplicadas con la efectividad requerida.
  • La solución no son los incentivos monetarios directos, como los S/. 22 por quintal que el Ministerio de Agricultura (Minag) otorga a los algodoneros y que ha anunciado que reemplazará por un programa de competitividad, el cual tendrá que tomar en cuenta los vacíos arriba mencionados.
  • Por otro lado, la propuesta de autogravamen hecha por los industriales podría funcionar si esos recursos son destinados al referido programa y son administrados por una entidad independiente cuyo directorio reúna a todos los participantes de la cadena textil.
  • Si bien no todos los productores de ropa priorizan la cadena ni atacan nichos de calidad y han encontrado sustitutos en materia prima importada, hay que tener en cuenta que el 69% de las prendas que el Perú exporta contiene algodón nacional (pima y tangüis).
  • El reto es mejorar el posicionamiento en el mercado interno con una estrategia de marketing innovadora, dirigida al segmento de consumidores cuyos ingresos han aumentado y sus hábitos de consumo se están sofisticando.
  • Por ejemplo, podría crearse un sello de calidad. Si se busca aumentar la producción de algodón, también hay que mirar hacia adentro.
  • afirmó que el 69 por ciento del valor exportado por Perú de las prendas finales tiene como base al algodón nacional.
  • Afirmó que por ello es claro que el declive de la producción de algodón en el país pone en riesgo la sostenibilidad de las exportaciones textiles peruanas.
  • Indicó que siendo el algodón un eslabón fundamental en la cadena de valor, los miembros de la cadena textil - confecciones son conscientes que se requiere afrontar este problema.
  • Explicó que uno de los mecanismos que generó el mayor consenso ha sido aplicar un autogravamen similar al que estableció Estados Unidos para el despegue de su algodón
  • Dijo que la propuesta es que el autogravamen se aplique a las empresas importadoras de materias primas textiles, como fibra de algodón y otras fibras, aunque a éstas en proporción menor.
  • También a los importadores de textiles y prendas y a las empresas que comercializan internamente la fibra, sin que les represente un gran costo
  • “Los productores que utilicen más cantidad de algodón contribuirán en mayor medida. Mayoritariamente, sería asumido por la industria textil algodonera básica, es decir, la que fabrica hilados y tejidos”, precisó.
  • Estimó que el autogravamen generará anualmente un fondo de cerca de 1.2 millones de dólares el cual será destinado exclusivamente a incrementar la productividad de los pequeños productores a través de la adquisición de semillas certificadas, capacitación y tecnificación.
  • El fondo financiaría además la investigación y el desarrollo de nuevas variedades de algodón y pelos finos (camélidos), manifestó.
  • “Si logramos sólo que todo el algodón peruano se produzca con semillas certificadas, ya se habrá dado un gran paso en conservar la calidad de nuestro producto de bandera”, señaló.
  • Agregó que la propuesta no recurre al Estado, como en el pasado, para solucionar el problema, porque el Estado no aportará al fondo y todo vendrá del sector privado.
  • “Lo que sí se requiere es que el Estado haga viable esta iniciativa, que demuestre proactividad en atender las propuestas que vienen de los propios interesados y que buscan cautelar una de las principales cadenas de valor del país”, aclaró.
  • Recordó que desde marzo del 2012 gremios como la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Asociación de Exportadores (Adex), Asociación Nacional de Productores de Algodón (Anpal), Coordinadora de Gamarra, Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú), Cámara de Comercio de Lima (CCL) y el Instituto Peruano del Algodón (IPA), buscan salidas al problema.
  • Ello en conjunto con representantes de los ministerios de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y de Agricultura (Minag).
  • Señaló que sería una lástima que por falta de visión la actual crisis internacional termine afectando seriamente a un sector con mucho potencial para crecer y del cual dependen más de 1.5 millones de familias peruanas.
  • señaló que los incentivos que el gobierno prevé otorgar a los algodoneros tendrán como objetivo elevar la competitividad del sector, aumentar la producción y hacerla más rentable.
  • “La idea es que los algodoneros Tangüis y pyma del norte tengan un tipo de apoyo de parte del Minag para hacerlos más competitivos y que logren precios acordes con las demandas del hilado peruano. Queremos que los algodoneros puedan defenderse por si mismos”, declaró.
  • Agregó que el Minag se ha reunido con los algodoneros de Piura y del centro del país para identificar sus principales necesidades y darles el soporte en tecnificación.
  • “Habrá incentivos en el sentido de apoyar a los algodoneros para efectos que fertilicen el suelo, mejoren el riego, pero es un poco complicado pensar en incentivos en términos económicos”, manifestó.
  • Asimismo, afirmó que el Minag evalúa la reconversión de cultivos con el fin de buscar una mayor rentabilidad para los productores.
  • “Hay una necesidad de ver como hacer reconversión de cultivos en productos como el maíz, que tienen gran demanda nacional. Importamos una gran cantidad de toneladas pero si podemos producirlo aquí será mejor”, expresó.
  • Por otro lado, indicó que el programa Mi Riego, cuyo presupuesto es de 1,000 millones de nuevos soles, será implementado en estrecha articulación con los gobiernos regionales y locales para beneficiar a los agricultores que más lo necesitan.
  • “Estamos trabajando en ello, tenemos muchos proyectos que vienen de los gobiernos regionales y locales y los estamos revisando, la idea es establecer cuándo comenzamos a hacer las inversiones del programa”, explicó.
  • Comentó que las inversiones que contemplan el programa se llevarán a cabo a partir de marzo del 2013, luego que culmine la época de lluvias.
  • Detalló que el presupuesto de 1,000 millones de soles destinado a este programa incluye 800 millones para la mejora de infraestructura hidráulica, 100 millones para la realización de estudios y otros 100 millones para instalar sistemas de riego tecnificado.
  • El Minag espera que Mi Riego beneficie en una primera etapa a 250 mil agricultores y financiará a proyectos ubicados en la sierra en áreas de entre 500 y 600 hectáreas.
  • Mi Riego estará orientado a comunidades ubicadas por encima de los 1,500 metros sobre el nivel del mar, además en comunidades que no cuenten con el beneficio del canon.
  • Se registra un descenso de la producción de algodón peruano. De las 257 mil hectáreas sembradas en 1963 pasó a solo 46 mil en el 2011 y para este año se estima un retroceso de 34% respecto a un año antes.
  • Para hacer frente a la crisis del algodón peruano José Ignacio Llosa, titular del Comité Textil de la SNI, informó que insistirá en lograr medidas para revertirla, como aplicar un autogravamen similar al que estableció EEUU para el despegue de su algodón.
  • anunció que los algodoneros de Piura quienes hayan cultivado este producto en la campaña agrícola 2011/2012- podrán inscribirse hasta el 10 de noviembre para acceder al incentivo económico que otorgará el Ministerio de Agricultura (Minag).
  • Indicó que será solo hasta ese día que se recepcionarán y verificarán los expedientes de los productores algodoneros, pasado la fecha se emitirá un informe al MINAG en el que se consignará el presupuesto necesario para que se haga efectivo dicho bono.
  • “Solo hasta aquí es la participación de la Dirección Regional de Agricultura de Piura, luego el proceso le corresponde al Ministerio de Agricultura, quien decidirá la fecha en que se ejecute el pago del incentivo referido”, explicó.
  • Asimismo, señaló que la recepción de expedientes se realiza según el cronograma establecido por la DRAP en coordinación con los productores algodoneros y responsables de las Oficinas Agrarias, Juntas de Usuarios, Comisión de Regantes, Agentes, entre otros que operan en la región.
  • Al respecto, refirió que a la fecha el proceso tiene un avance del 72%, lo que representa un aproximado de 1030 productores, cifra relativamente baja, por lo que invocó a los algodoneros a no esperar el último minuto para acercase y realizar los trámites correspondientes.
  • Los productores algodoneros del Valle de Ica ya no creen en las promesas de los funcionarios de la Región de Agricultura y de Agrobanco, por lo que ayer reunidos en asamblea acordaron dar un plazo máximo hasta el 15 de Noviembre para que les abonen el íntegro de la compensación adeudada por la venta de cada quintal de algodón en rama vendido.
  • La asamblea se cumplió desde las 11:30 de la mañana en el auditorio de la Región Agraria, con la participación del Ing. Mario Chumpitaz, representante de Agrobanco; el Director Regional, Ing. Nicanor Toro Lévano, el dirigente nacional, Félix Siguas Camasca; y dirigentes de los algodoneros de Pisco.
  • Los agricultores expresaron su malestar por haber sido desatendidos, al no habérseles dado información real y correcta sobre el trámite de sus expedientes para el pago de su compensación ascendente a 22 nuevos soles por quintal de algodón.
  • Manifestaron que unos 200 desde hace cerca de dos meses figuraban en la relación de productores libres para recibir sus cheques, mientras que otros 400 que aparecieron observados a su debido tiempo rectificaron la falta de su copia literal y de sus recibos de agua, pero que no sabían nada de ese trámite.
  • Ante ello, el Director de Agricultura y sus funcionarios se comprometieron que en el transcurso de hoy estarían remitiendo a Lima la relación completa de los beneficiarios de Ica, Palpa y Nasca, y que después continuarán con Pisco y Chincha.
  • Félix Siguas dijo que los agricultores esperarían sus pagos hasta el 15 de Noviembre como máximo, caso contrario estarían tomando acciones de fuerza para hacer que se respete sus derechos.
  • Agrobanco compraría las deudas que mantienen los agricultores algodoneros con la banca privada, e incluso les dará adicionalmente una línea de crédito con una tasa de interés de 17%, la cual es muy atractiva pues actualmente en el mercado la tasa más baja es de 38%.
  • Este trueque no es gratuito, pues, como consecuencia del mismo, los agricultores han decidido desistir de su pedido de ampliación de los beneficios de la Ley Preda.
  • señaló que para los pequeños productores la campaña algodonera 2013 todavía es incierta, debido a los múltiples problemas que enfrentaron en la cosecha pasada, como lluvias y plagas.
  • Dijo que estos inconvenientes no les han permitido cumplir con sus compromisos financieros. Por tanto, aún no saben cómo y quién les financiará la próxima campaña que debería empezar el 15 de diciembre de este año.
  • Explicó que la campaña de algodón depende de varios factores. Por ejemplo, que el Presidente Regional gestione un precio base de ciento cincuenta soles el quintal rama de algodón.
  • Con esta garantía podrían sembrar, porque si el precio se sigue manteniendo en cien soles por quintal rama, se sembraría a pérdida. No se cubriría el costo de producción.
  • Otro de los factores es el financiamiento de la campaña, dado que los algodoneros aún deben al programa Pima, cerca de tres millones de soles y a Agrobanco, seis millones de soles. Indicó que actualmente dialogan con Agrobanco para lograr un refinanciamiento de la deuda.
  • Dijo que como el programa Pima está pasando a la Dirección Regional de Agricultura, no tienen certeza cómo harán el financiamiento las textileras.
  • Asimismo, solicitan que el Presidente Regional designe de una vez al nuevo Director Regional de Agricultura para tener estabilidad en el sector, porque por ahora no se puede tener certeza de con quién dialogar.
  • Finalmente, los agricultores esperan que el incentivo de treinta soles que dará el Gobierno Central, quince soles por quintal rama y quince soles para motivar la asociatividad, se entregue lo más rápido posible, porque en noviembre quieren empezar con la limpieza del terreno. La fecha para iniciar la campaña del próximo año es el 15 de diciembre.
  • Dijo que si no se establece el precio base de ciento cincuenta soles por quintal en rama, quienes decidan sembrar lo harán corriendo el riesgo. Indicó que un precio menor a este, no cubre los costos de producción.
  • “Si no hay precio base, creo que no vamos a sembrar y quien siembre lo hará por su propio riesgo, porque sabe que perderá, no sacará sus costos de producción”, dijo.
  • señaló que unos 400 mil trabajadores directost trabajan en la cadena algodón-textil, pero dependen alrededor de 1.5 millones de familias. Genera anualmente más de US$ 2 mil millones en divisas y alberga a miles de pequeñas y microempresas. Con el agro y las confecciones forman una cadena de valor promisoria, solo comparable con la gastronomía.
  • La importación de hilados de la India a precios artificiales o por debajo de su costo real, pone en grave riesgo a toda la cadena, pues si se cae la producción hilandera, se caen seguidamente los algodoneros, y luego los confeccionistas, especialmente los exportadores que no tendrán quién les abastezca de hilados nacionales para cumplir con las normas de origen de los principales TLC.
  • Pasaríamos de industriales textiles a simples maquileros, es decir, perderíamos nuestra principal ventaja competitiva que es la fibra nacional.
  • Por cada tonelada de hilo de algodón de la India que entra al Perú se deja de sembrar una hectárea de algodón, es decir, en un año tenemos 40 mil hás. menos. Si bien hoy tenemos una industria textil y de confección competitiva y con alto potencial, ese potencial no se desarrolla al 100 por ciento por la competencia desleal de las importaciones de China e India, con cuyos costos subsidiados es imposible competir.
  • En los últimos tres años se ha importado de 25,000 a 30,000 TM de hilo de algodón de la India anuales, que equivale a la producción de unas 8 a 10 hilanderías nuevas (con un promedio de producción de 3,000 a 4,000 TM por año c/u). Es decir, todo ese mercado ha sido arrebatado a nuestra industria por la competencia desleal de la India. 
  • Desde el 2007 el fenómeno se ha intensificado, pero las autoridades de turno optaron por hacerse de la vista gorda desconociendo un informe favorable del Indecopi, lo que a la larga ha costado el cierre de importantes empresas hilanderas.
  • Por más competitiva que sea nuestra industria hilandera, nunca podrá competir contra un país y una política de Estado, como es el caso de la India que subvenciona a sus agricultores y a su industria, ellos ayudan mediante subsidios encubiertos a que su industria hilandera y en general textil siga creciendo y se presta para ese descalabro internacional. En términos reales, hemos perdido mercado.
  • ¿Qué medidas se pueden tomar para proteger nuestra industria, si tenemos en cuenta la experiencia de otros países de la región como Brasil y México; y también que no tenemos TLC con India y que con China los textiles han quedado excluidos del TLC?
  • Yo no le llamaría proteger, no estamos de acuerdo con ese término, lo correcto es defender, nosotros necesitamos que el Estado no deje de cumplir su función de defender a la industria frente a la competencia desleal. En el caso de China, si bien está vigente el Convenio de Cooperación Aduanera y se han dado normas para fortalecer a Aduanas en la lucha contra las malas prácticas, aún no se nota voluntad para utilizar las nuevas herramientas con mayor rigor.
  • Malas prácticas como la subvaluación…
  • La subvaluación no solo es una mala práctica de comercio que le quita recursos al fisco, sino que atenta directamente contra puestos de trabajo formales y contra el potencial mismo de nuestra industria.
  • ¿Qué deberían hacer las autoridades involucradas?
  • Sunat/Aduanas debería esforzarse más en detectar y denunciar nuevos casos; nosotros le hemos manifestado en muchas oportunidades nuestra disposición a colaborar pero se requiere mayor energía en esta lucha. Indecopi debería ejercer con mayor fuerza su capacidad de acción para sancionar las prácticas desleales y el engaño al consumidor. Asimismo, el sistema judicial debería procesar los casos con más celeridad y aplicar todo el peso de la ley y desmentir con hechos la frase que dice que “en el Perú no existe delito aduanero”.
  • Pero el caso de los hilados provenientes de la India es un tema aparte.
  • En el caso de los hilados de algodón de la India, estamos frente a una estrategia comercial para apoderarse del comercio mundial de hilados de algodón, siguiendo el mal ejemplo de China en el caso de las prendas de vestir.
  • ¿Qué quieren lo hindúes?
  • Quebrar a las hilanderías de algodón –o al mayor número posible– para luego venderle al mundo a precios de mercado y sin competencia. Es una estrategia prohibida y condenada por la Organización mundial de Comercio (OMC).
  • ¿Qué mecanismos de defensa tenemos en el país?
  • Para estos casos existen mecanismos en Indecopi tales como la aplicación de derechos antidumping, de derechos compensatorios o la aplicación de salvaguardias. En el 2008, la industria solicitó se aplique salvaguardias y a pesar que Indecopi nos dio la razón, los “políticos de turno” no lo ratificaron y no quisieron aplicar la medida por presión de los importadores (que se escondieron detrás de pequeños tejedores y confeccionistas de Gamarra).
  • A la larga, eso les está pasando la factura a los mismos que defienden la importación de hilados artificialmente baratos, pues ahora no solo entran hilados de algodón sino también tejidos hindúes a muy bajos precios y dentro de poco llegarán las mismas confecciones que ellos reclamaban tener que producir con los “competitivos hilados hindúes”.
  • Es que se mira el árbol pero no el bosque, piensan que toda la vida continuarán de informales, porque muchos clientes de los grandes importadores de hilados hindúes son informales, pero la informalidad tiene un costo mucho más alto. 
  • Entonces, ¿cómo evalúa la política pública peruana sobre el tema?
  • Estamos pasando del libre comercio al “libertinaje de comercio”. Bajo el sombrero del libre comercio se pensó que el mercado lo solucionaría todo y por eso la conducta en el pasado fue “dejar hacer dejar pasar”. Eso indirectamente apoyó el desarrollo de las malas prácticas de comercio.
  • ¿Y en términos de problemas sin resolver?
  • Si lo vemos de manera global, tres son los problemas del sector desde hace varios años: Primero, la debilidad de las instituciones del Estado para enfrentar las malas prácticas de comercio (subvaluación, delitos aduaneros, triangulaciones e incumplimiento de normas de origen). Segundo, la poca voluntad política para afrontar la dramática caída en la producción de algodón, principal materia prima del sector (alrededor del 50 por ciento de la industria textil es algodonera); y, tercero, la ausencia de una visión clara sobre el futuro de la cadena textil en su conjunto. 
  • ¿Y qué se debe hacer?
  • La única forma de afrontar estos problemas es que el gobierno tome una decisión de Estado para que al Perú no ingresen más mercancías con precios artificiales o por debajo de su costo real, y se castigue ejemplarmente a testaferros, subvaluadores y estafadores.
  • En ningún país del mundo, el mercado por sí solo ha solucionado estos problemas, pues el combate a la competencia desleal es una tarea del Estado. De esa forma recuperaremos no solo el mercado nacional para los agricultores e hilanderos de algodón sino también para el mercado de telas y confecciones, que dan empleo, generan riqueza y pagan sus impuestos.
  • Si la cadena textil peruana recibiera un gran apoyo gubernamental, ¿qué podría lograr en términos de valor agregado, empleo y comercio internacional?
  • Más que un apoyo necesitamos se garantice igualdad de condiciones, la obligación del Estado es garantizar la transparencia del comercio, que no haya informalidad, que no se subvalúe, que no existan “vacas sagradas” que importan por debajo de los precios internacionales y se les permita seguir haciéndolo; hasta hoy no existe un solo importador preso por subvaluar, a pesar que hay leyes muy estrictas.
  • Si se diera eso, el resto es responsabilidad de la industria. Nuestra industria se ha modernizado, hoy trabaja a estándares internacionales y ha conquistado nichos de mercados especializados en el mundo. Ahora esperamos que las nuevas autoridades tengan la claridad para ver la importancia de esta cadena dentro de una estrategia de desarrollo que prioriza la inversión con inclusión social.
  • Consideramos que el Perú tiene todas las condiciones para ser una industria textil y de confecciones de alta calidad en el mundo. Tenemos, de un lado, una materia prima de calidad –como los algodones Pima, Tangüis, IPA 56– reconocidas internacionalmente; también tenemos una excelente ubicación geográfica, cercana al principal mercado de consumo que hoy representa los Estados Unidos; y tercero, hemos desarrollado una mano de obra altamente calificada.
  • Si se nos garantiza igualdad de condiciones, podemos invertir más, generar más empleo, más recursos para el fisco, prendas peruanas de alta calidad para los consumidores y un alto valor agregado para el país.
  • ¿Qué debilidades y fortalezas tiene la producción de algodón en el Perú?, ¿en qué medida nos afectan los precios internacionales del algodón?
  • La crisis de nuestro mundialmente afamado algodón peruano obedece principalmente a dos factores: La gran informalidad en su comercialización y la falta de una política integral del Estado que equilibre el tratamiento que otros países le dan a este producto. El problema de fondo no es el precio del algodón.
  • El año pasado tuvimos los precios más altos de la historia y los problemas estructurales subsistieron. Un precio internacional alto ayuda en el corto plazo, pero si no abordamos los problemas de fondo, seguiremos en lo mismo.
  • El problema es la baja productividad que se traduce en una pobre rentabilidad y la ausencia de un soporte técnico y económico para hacer sostenible este cultivo. Medidas tales como proveerles de semillas de calidad, hacer eficiente el uso de la mano de obra y los insumos, elevar la tecnificación y mecanización del campo y acceder a servicios tecnológicos agrarios, son necesarios para elevar los actuales rendimientos.
  • Es fundamental priorizar una solución al problema del algodón no solo por ser un producto de bandera, sino por formar parte clave de nuestra cadena de valor. Nuestra industria textil no es sostenible basada en hilados de algodón importados.
  • Solo deberíamos importar la fibra o los hilados que no producimos o cuya producción es probadamente insuficiente (fibra corta e hilados gruesos), pero para ello nuestros agricultores deben ser competitivos a nivel internacional.
  • Con ello no pretendo proponer que se prohíban las importaciones sino que si se impide que éstas ingresen a precios artificialmente bajos y/o subvaluados, el mismo mercado regulará su presencia: muerto el perro, muerta la rabia.
  • manifestó que la Actividad Pima estaría en crisis, y a punto de desaparecer, por la falta de recursos de la misma Dirección Regional de Agricultura de Piura (Drap) en su conducción.
  • Señaló que se corre el riesgo de que esta campaña (2013) no haya financiamiento para mil 500 agricultores, y para 2 mil hectáreas de algodón.
  • "Aparte que las entidades públicas no pueden financiar ni dar créditos, ahora (la Actividad Pima) está acéfala, porque aún no hay director de Agricultura escogido, y quien también es director de Pima", precisó.
  • Además, remarcó que para el 1 de noviembre ya se debe tener la preparación del terreno para empezar la nueva campaña, y se espera que exista financiamiento, pues Agrobanco tampoco tiene la capacidad económica para poder financiar más áreas.